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El cuidado de su bebé

Envolver a su bebé en una manta

A muchos recién nacidos les gusta sentirse ceñidos, calentitos y seguros, tal como se sentían en la matriz de la madre.

La práctica de envolver a su bebé significa enrollarlo ceñidamente con una manta delgada para que le cubra la mayoría del cuerpo debajo del cuello. Eso puede ayudar a mantenerlo calmado, a tranquilizarlo cuando llora o está molesto, y a dormir mejor durante la siesta y a la hora de dormir a la noche.

 ¿Es riesgoso envolver a su bebé?

No es riesgoso envolver a su bebé hasta que pueda rodar y ponerse boca abajo. Pero una vez que pueda rodar, deje de envolverlo en una manta. El bebé envuelto que cambia de posición a boca abajo mientras duerme tiene más probabilidades que otros bebés de sufrir el síndrome de muerte súbita infantil (también llamado SIDS) o de asfixiarse (no poder respirar).

¿Cómo puede envolver a su bebé sin riesgo?

Las enfermeras de su bebé pueden mostrarle cómo envolverlo antes de que se marche a su casa del hospital. Es importante envolverlo de la manera correcta para ayudar a mantenerlo seguro, en especial cuando duerme.

Esta es la forma de envolver a su bebé en una manta:

  1. Coloque una manta delgada, como las mantitas para bebé, en una superficie plana como un cambiador. Despliéguela para que parezca un rombo o diamante.
  2. Doble la esquina superior del rombo unas pulgadas hacia abajo. Posiblemente deba doblarla más o menos dependiendo del tamaño de su bebé.
  3. Acueste a su bebé sobre el pliegue de la manta, boca arriba, de cara a usted. Su bebé debe tener los hombros alineados con el pliegue de la manta y la cabeza arriba de ese pliegue. 
  4. Sosténgale los brazos al bebé al lado del cuerpo y pliegue la esquina de la manta del lado izquierdo del bebé, cruzándole el cuerpo, hasta su lado derecho. La manta debe cubrirle el pecho, la pancita, las piernas y ambos brazos. 
  5. Cruce esa esquina de la manta sobre el brazo derecho y métala debajo de la espalda.
  6. Envuelva la esquina de la manta del lado derecho cruzándole el cuerpo. 
  7. Meta la manta debajo del bebé en el lado izquierdo.
  8. Pliegue la esquina inferior de la manta hacia arriba y métala en una abertura en las capas de la manta, debajo del cuerpo del bebé.

¿Cómo puede mantener seguro a su bebé envuelto cuando duerme?

Una vez que su bebé está envuelto para dormir la siesta o a la noche, asegúrese de que no corra riesgos chequeando que:

  • La manta esté ceñida alrededor de su bebé, pero no demasiado ajustada. Su bebé debe poder respirar fácilmente. No debe cubrirle la cabeza y el cuello con la manta. Deslice dos o tres dedos entre el pecho del bebé y la manta para asegurarse de que tenga lugar para respirar.
  • Su bebé pueda mover las caderas y los pies. Si envuelve ajustadamente las piernas del bebé cuando las tiene estiradas, puede aumentar el riesgo de displasia de la cadera. Eso sucede cuando el bebé tiene una articulación anormal de la cadera, en la que la parte superior del hueso de la cadera no permanece firmemente en el hueco de la cadera. 
  • La manta no tenga extremos sueltos. Si la manta se desenvuelve, podría cubrirle la cara a su bebé y ponerlo en peligro de asfixia o estrangulación. 
  • Su bebé no se recaliente. Estar envuelto en una manta puede darle demasiado calor a su bebé, en especial si tiene puesta ropa gruesa y pesada. Puede estar recalentado si está respirando rápidamente, está sudando o tiene la piel con aspecto rojizo.
  • Acueste a su bebé a dormir boca arriba en una superficie plana y firme, como el colchón de una cuna, cubierto con una sábana de cajón ajustada. Fíjese que su bebé no cambie de posición a boca abajo mientras duerme.

Aprenda otras maneras de mantener a su bebé seguro mientras duerme.

Actualizado en enero de 2014

A muchos recién nacidos les gusta sentirse ceñidos, calentitos y seguros, tal como se sentían en la matriz de la madre.

La práctica de envolver a su bebé significa enrollarlo ceñidamente con una manta delgada para que le cubra la mayoría del cuerpo debajo del cuello. Eso puede ayudar a mantenerlo calmado, a tranquilizarlo cuando llora o está molesto, y a dormir mejor durante la siesta y a la hora de dormir a la noche.

 ¿Es riesgoso envolver a su bebé?

No es riesgoso envolver a su bebé hasta que pueda rodar y ponerse boca abajo. Pero una vez que pueda rodar, deje de envolverlo en una manta. El bebé envuelto que cambia de posición a boca abajo mientras duerme tiene más probabilidades que otros bebés de sufrir el síndrome de muerte súbita infantil (también llamado SIDS) o de asfixiarse (no poder respirar).

¿Cómo puede envolver a su bebé sin riesgo?

Las enfermeras de su bebé pueden mostrarle cómo envolverlo antes de que se marche a su casa del hospital. Es importante envolverlo de la manera correcta para ayudar a mantenerlo seguro, en especial cuando duerme.

Esta es la forma de envolver a su bebé en una manta:

  1. Coloque una manta delgada, como las mantitas para bebé, en una superficie plana como un cambiador. Despliéguela para que parezca un rombo o diamante.
  2. Doble la esquina superior del rombo unas pulgadas hacia abajo. Posiblemente deba doblarla más o menos dependiendo del tamaño de su bebé.
  3. Acueste a su bebé sobre el pliegue de la manta, boca arriba, de cara a usted. Su bebé debe tener los hombros alineados con el pliegue de la manta y la cabeza arriba de ese pliegue. 
  4. Sosténgale los brazos al bebé al lado del cuerpo y pliegue la esquina de la manta del lado izquierdo del bebé, cruzándole el cuerpo, hasta su lado derecho. La manta debe cubrirle el pecho, la pancita, las piernas y ambos brazos. 
  5. Cruce esa esquina de la manta sobre el brazo derecho y métala debajo de la espalda.
  6. Envuelva la esquina de la manta del lado derecho cruzándole el cuerpo. 
  7. Meta la manta debajo del bebé en el lado izquierdo.
  8. Pliegue la esquina inferior de la manta hacia arriba y métala en una abertura en las capas de la manta, debajo del cuerpo del bebé.

¿Cómo puede mantener seguro a su bebé envuelto cuando duerme?

Una vez que su bebé está envuelto para dormir la siesta o a la noche, asegúrese de que no corra riesgos chequeando que:

  • La manta esté ceñida alrededor de su bebé, pero no demasiado ajustada. Su bebé debe poder respirar fácilmente. No debe cubrirle la cabeza y el cuello con la manta. Deslice dos o tres dedos entre el pecho del bebé y la manta para asegurarse de que tenga lugar para respirar.
  • Su bebé pueda mover las caderas y los pies. Si envuelve ajustadamente las piernas del bebé cuando las tiene estiradas, puede aumentar el riesgo de displasia de la cadera. Eso sucede cuando el bebé tiene una articulación anormal de la cadera, en la que la parte superior del hueso de la cadera no permanece firmemente en el hueco de la cadera. 
  • La manta no tenga extremos sueltos. Si la manta se desenvuelve, podría cubrirle la cara a su bebé y ponerlo en peligro de asfixia o estrangulación. 
  • Su bebé no se recaliente. Estar envuelto en una manta puede darle demasiado calor a su bebé, en especial si tiene puesta ropa gruesa y pesada. Puede estar recalentado si está respirando rápidamente, está sudando o tiene la piel con aspecto rojizo.
  • Acueste a su bebé a dormir boca arriba en una superficie plana y firme, como el colchón de una cuna, cubierto con una sábana de cajón ajustada. Fíjese que su bebé no cambie de posición a boca abajo mientras duerme.

Aprenda otras maneras de mantener a su bebé seguro mientras duerme.

Actualizado en enero de 2014