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Complicaciones del embarazo

Los coágulos de sangre y el embarazo

Un coágulo de sangre (también llamado “trombosis”) es una masa o aglutinación de sangre que se forma cuando la sangre cambia de estado líquido a sólido. El cuerpo normalmente produce coágulos de sangre para detener el sangrado después de sufrir una raspadura o corte. Pero a veces los coágulos de sangre pueden bloquear parcial o completamente el flujo de sangre en un vaso sanguíneo, como una vena o arteria. Eso puede causar daño a los órganos del cuerpo e incluso la muerte.

La mayoría de las mujeres con trastornos de coagulación de la sangre tienen embarazos sanos. Pero esas afecciones pueden causar problemas para algunas embarazadas. En casos graves, pueden causar la muerte de la mamá y el bebé. Pero las pruebas y el tratamiento pueden ayudar a salvarlos.

Si está embarazada o intentando quedar embarazada y ha tenido problemas con coágulos de sangre en el pasado, avise a su profesional de la salud en el chequeo preconcepcional (antes del embarazo) o en su primer chequeo prenatal. También informe a su profesional si alguien de su familia (padre, madre, hermano o hermana) ha tenido problemas con los coágulos de sangre. Esto significa que el trastorno corre en su familia (es hereditario).

Si usted o alguien de su familia ha tenido problemas con los coágulos de sangre, hable con su profesional de la salud sobre el análisis de sangre que detecta si tiene una trombofilia. Este es un problema de salud que aumenta sus probabilidades de producir coágulos de sangre anormales. Algunas embarazadas con trombofilias necesitan tratamiento con medicamentos llamados anticoagulantes. Estos impiden que los coágulos se agranden y evitan que se formen coágulos nuevos.

¿Quién corre riesgo de tener coágulos de sangre?

Entre los factores de riesgo para los coágulos de sangre se incluyen:

  • Estar embarazada. La sangre se coagula más fácilmente durante el embarazo para ayudar a su cuerpo a prepararse para reducir la pérdida de sangre durante el parto y el nacimiento. Además, el flujo de sangre en las piernas se hace más lento a finales del embarazo. Eso es porque los vasos sanguíneos alrededor de su pelvis y otros lugares están más comprimidos (estrechados) y su útero (matriz) en crecimiento presiona sobre su pelvis.
  • Tener ciertas condiciones de salud, como una trombofilia, coagulación intravascular diseminada (DIC), alta presión arterial, o tener sobrepeso u obesidad. La coagulación intravascular diseminada causa que se formen coágulos de sangre en los vasos sanguíneos pequeños, lo cual puede resultar en sangrado grave. Ciertas complicaciones del embarazo y del parto (como la placenta accreta), cirugía, sepsis (infección de la sangre) y cancer pueden causar coagulación intravascular diseminada. Un historial médico familiar también puede aumentar sus probabilidades de tener coágulos de sangre.
  • Tomar ciertos medicamentos, como pastillas anticonceptivas u hormonas de estrógeno. Estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de coagulación. Si ha tenido problemas con los coágulos de sangre o las trombofilias, o tiene un historial familiar de esos trastornos, las pastillas anticonceptivas pueden no ser seguras para usted. Hable con su profesional de la salud sobre otras opciones para el control de la natalidad.
  • Fumar. El fumar daña el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo cual puede resultar en la formación de coágulos de sangre.
  • Tener una cirugía, como una cesárea. Esta es una operación en la que su bebé nace mediante un corte que el médico le hace a usted en el abdomen y en el útero. La Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que los profesionales de la salud ayuden a prevenir coágulos de sangre en la mujer durante la cesárea. Esto puede incluir el uso de dispositivos de compresión que ponen presión sobre las piernas para ayudar a mantener la circulación de sangre durante la cesárea.
  • Estar deshidratada. Esto significa no tener suficiente agua en su cuerpo. La deshidratación puede estrechar los vasos sanguíneos y hacer que la sangre se espese, lo cual puede aumentar las probabilidades de coágulos de sangre. 
  • No moverse mucho. Quizás no pueda moverse porque debe hacer reposo en cama durante el embarazo o se está recuperando de una cirugía o un accidente. Quedarse quieta durante períodos largos puede dar lugar a una mala circulación de sangre, que la hace más propensa a tener coágulos de sangre. Incluso estar sentada durante largo tiempo, como cuando viaja en automóvil o en avión, puede aumentar el riesgo de tener un coágulo de sangre.
  • Tener un bebé. Es más probable que tenga un coágulo de sangre en las primeras 6 semanas después del parto que las mujeres que no han tenido un parto reciente.

¿Qué problemas pueden causar los coágulos de sangre durante el embarazo?

Si tiene un coágulo de sangre o un tipo de trombofilia llamada síndrome antifosfolípido (APS), puede correr más riesgo de tener complicaciones que pueden afectar su salud y la de su bebé, incluidos:

Coágulos de sangre en la placenta. La placenta crece en su útero (matriz) y suministra alimentos y oxígeno al bebé a través del cordón umbilical. Un coágulo de sangre en la placenta puede detener el flujo de sangre a su bebé y perjudicarlo.

Ataque cardíaco. Por lo general sucede cuando un coágulo de sangre bloquea el flujo de sangre y oxígeno al corazón. Sin la sangre y el oxígeno, el corazón no puede bombear bien sangre y el músculo cardíaco afectado puede morir. El ataque cardíaco puede dar lugar al daño duradero del corazón o a la muerte.

Restricción del crecimiento intrauterino (IUGR). Esto sucede cuando su bebé no crece bien en la matriz.

Aborto espontáneo. El aborto espontáneo sucede cuando el bebé muere en el útero antes de las 20 semanas de embarazo.

Insuficiencia placentaria. Esto sucede cuando la placenta no funciona tan bien como debiera y su bebé recibe menos alimento y oxígeno.

Preeclampsia. Esta afección sucede después de la semana 20 de embarazo o inmediatamente después del embarazo. Sucede cuando la embarazada tiene proteína en la orina y presión arterial alta al mismo tiempo.

Nacimiento prematuro. Esto sucede cuando su bebé nace antes de las 37 semanas de embarazo.

Embolia pulmonar (PE). La embolia es un coágulo de sangre que se desplaza desde el lugar donde se forma hasta otra parte del cuerpo. Cuando el coágulo se traslada a un pulmón, es una embolia pulmonar. La embolia pulmonar puede causar niveles de oxígeno bajos en la sangre y dañar los órganos del cuerpo. Se considera una emergencia y una causa principal de muerte durante el embarazo. Las señales y los síntomas de la embolia pulmonar pueden incluir:

  • Problemas para respirar
  • Ritmo cardíaco rápido o irregular
  • Dolor de pecho
  • Desmayos
  • Sentir ansiedad
  • Toser sangre

Nacimiento sin vida. Sucede cuando el bebé muere en el útero antes de nacer, pero después de las 20 semanas de embarazo.

Accidente cerebrovascular. Sucede cuando un coágulo de sangre bloquea un vaso sanguíneo que transporta sangre al cerebro o cuando estalla un vaso sanguíneo del cerebro. El embarazo y el parto causan accidentes cerebrovasculares en alrededor de 8 de cada 100,000 mujeres. El accidente cerebrovascular puede ocasionar lesiones duraderas en el cuerpo o causar la muerte.

Trombosis. Esto sucede cuando se forma un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo y bloquea el flujo de sangre. Se produce con más frecuencia en las venas profundas de las piernas, pero puede suceder en otras partes del cuerpo:

  • Trombosis venosa cerebral (CVT). Sucede cuando se forma un coágulo de sangre en una vena del cerebro. La CVT puede dar lugar al accidente cerebrovascular. Las señales y los síntomas incluyen dolor de cabeza, problemas de la vista y convulsiones.
  • Trombosis venosa profunda (DVT). Esto sucede cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda del cuerpo, por lo general en la región inferior de la pierna o en el muslo. La DVT puede diagnosticarse con un ultrasonido u otras pruebas de imágenes. Las señales y los síntomas incluyen calor y sensibilidad sobre la vena y dolor, hinchazón o enrojecimiento de la piel en el área afectada.

Tromboembolismo venoso (VTE). Sucede cuando un coágulo de sangre se desprende y se desplaza por la corriente sanguínea hasta órganos vitales como el cerebro, los pulmones o el corazón. Este trastorno incluye la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar. Los tromboembolismos venosos que bloquean los vasos sanguíneos del cerebro o del corazón pueden causar un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco.

¿Cómo se tratan estos trastornos?

Su profesional puede usar pruebas como el ultrasonido o la imagen por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) para averiguar si tiene un coágulo de sangre o problemas de coagulación. El ultrasonido usa ondas sonoras y una pantalla de computadora para formar una imagen del bebé en el útero. El MRI usa imanes y computadoras para tomar una imagen clara del interior del cuerpo. Esas pruebas son indoloras y seguras para usted y su bebé.

Si está embarazada y tiene un trastorno de coagulación, posiblemente deba ir a los chequeos de cuidado prenatal con más frecuencia que otras mujeres que no padecen esas afecciones de coagulación de la sangre. En esas visitas, su profesional le controla la presión arterial y puede utilizar otras pruebas, como los análisis de sangre, para monitorear su salud.

Su profesional también controla la salud de su bebé en la matriz con pruebas como:

  • El ultrasonido para chequear el crecimiento y el desarrollo de su bebé. Es posible que use un tipo especial de ultrasonido llamado Doppler para chequear el flujo de sangre en la arteria umbilical, que es un vaso sanguíneo del cordón umbilical. El cordón umbilical conecta el bebé a la placenta. Transporta alimentos y oxígeno de la placenta al bebé.
  • Monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal (también llamada cardiotocografía en reposo o prueba de ausencia de estrés, NST) Esta prueba chequea la frecuencia cardíaca de su bebé en la matriz y ve cómo cambia esa frecuencia cuando el bebé se mueve. Su profesional de la salud usa esa prueba para asegurarse de que su bebé está recibiendo suficiente oxígeno.

Durante el embarazo, su profesional puede darle un anticoagulante llamado heparina (de bajo peso molecular o no fraccionada). Es posible también que su profesional le recomiende consultar un hematólogo. Este es un médico que trata los problemas de la sangre.

Después del parto, su profesional puede seguir tratándola con heparina. O quizás la trate con un anticoagulante llamado warfarina. No es peligroso tomar la warfarina después del embarazo incluso si está amamantando. La warfarina no es segura de tomar durante el embarazo porque puede causar defectos de nacimiento.

Para más información

Shane Foundation 

Revisado en febrero de 2015

Un coágulo de sangre (también llamado “trombosis”) es una masa o aglutinación de sangre que se forma cuando la sangre cambia de estado líquido a sólido. El cuerpo normalmente produce coágulos de sangre para detener el sangrado después de sufrir una raspadura o corte. Pero a veces los coágulos de sangre pueden bloquear parcial o completamente el flujo de sangre en un vaso sanguíneo, como una vena o arteria. Eso puede causar daño a los órganos del cuerpo e incluso la muerte.

La mayoría de las mujeres con trastornos de coagulación de la sangre tienen embarazos sanos. Pero esas afecciones pueden causar problemas para algunas embarazadas. En casos graves, pueden causar la muerte de la mamá y el bebé. Pero las pruebas y el tratamiento pueden ayudar a salvarlos.

Si está embarazada o intentando quedar embarazada y ha tenido problemas con coágulos de sangre en el pasado, avise a su profesional de la salud en el chequeo preconcepcional (antes del embarazo) o en su primer chequeo prenatal. También informe a su profesional si alguien de su familia (padre, madre, hermano o hermana) ha tenido problemas con los coágulos de sangre. Esto significa que el trastorno corre en su familia (es hereditario).

Si usted o alguien de su familia ha tenido problemas con los coágulos de sangre, hable con su profesional de la salud sobre el análisis de sangre que detecta si tiene una trombofilia. Este es un problema de salud que aumenta sus probabilidades de producir coágulos de sangre anormales. Algunas embarazadas con trombofilias necesitan tratamiento con medicamentos llamados anticoagulantes. Estos impiden que los coágulos se agranden y evitan que se formen coágulos nuevos.

¿Quién corre riesgo de tener coágulos de sangre?

Entre los factores de riesgo para los coágulos de sangre se incluyen:

  • Estar embarazada. La sangre se coagula más fácilmente durante el embarazo para ayudar a su cuerpo a prepararse para reducir la pérdida de sangre durante el parto y el nacimiento. Además, el flujo de sangre en las piernas se hace más lento a finales del embarazo. Eso es porque los vasos sanguíneos alrededor de su pelvis y otros lugares están más comprimidos (estrechados) y su útero (matriz) en crecimiento presiona sobre su pelvis.
  • Tener ciertas condiciones de salud, como una trombofilia, coagulación intravascular diseminada (DIC), alta presión arterial, o tener sobrepeso u obesidad. La coagulación intravascular diseminada causa que se formen coágulos de sangre en los vasos sanguíneos pequeños, lo cual puede resultar en sangrado grave. Ciertas complicaciones del embarazo y del parto (como la placenta accreta), cirugía, sepsis (infección de la sangre) y cancer pueden causar coagulación intravascular diseminada. Un historial médico familiar también puede aumentar sus probabilidades de tener coágulos de sangre.
  • Tomar ciertos medicamentos, como pastillas anticonceptivas u hormonas de estrógeno. Estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de coagulación. Si ha tenido problemas con los coágulos de sangre o las trombofilias, o tiene un historial familiar de esos trastornos, las pastillas anticonceptivas pueden no ser seguras para usted. Hable con su profesional de la salud sobre otras opciones para el control de la natalidad.
  • Fumar. El fumar daña el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo cual puede resultar en la formación de coágulos de sangre.
  • Tener una cirugía, como una cesárea. Esta es una operación en la que su bebé nace mediante un corte que el médico le hace a usted en el abdomen y en el útero. La Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que los profesionales de la salud ayuden a prevenir coágulos de sangre en la mujer durante la cesárea. Esto puede incluir el uso de dispositivos de compresión que ponen presión sobre las piernas para ayudar a mantener la circulación de sangre durante la cesárea.
  • Estar deshidratada. Esto significa no tener suficiente agua en su cuerpo. La deshidratación puede estrechar los vasos sanguíneos y hacer que la sangre se espese, lo cual puede aumentar las probabilidades de coágulos de sangre. 
  • No moverse mucho. Quizás no pueda moverse porque debe hacer reposo en cama durante el embarazo o se está recuperando de una cirugía o un accidente. Quedarse quieta durante períodos largos puede dar lugar a una mala circulación de sangre, que la hace más propensa a tener coágulos de sangre. Incluso estar sentada durante largo tiempo, como cuando viaja en automóvil o en avión, puede aumentar el riesgo de tener un coágulo de sangre.
  • Tener un bebé. Es más probable que tenga un coágulo de sangre en las primeras 6 semanas después del parto que las mujeres que no han tenido un parto reciente.

¿Qué problemas pueden causar los coágulos de sangre durante el embarazo?

Si tiene un coágulo de sangre o un tipo de trombofilia llamada síndrome antifosfolípido (APS), puede correr más riesgo de tener complicaciones que pueden afectar su salud y la de su bebé, incluidos:

Coágulos de sangre en la placenta. La placenta crece en su útero (matriz) y suministra alimentos y oxígeno al bebé a través del cordón umbilical. Un coágulo de sangre en la placenta puede detener el flujo de sangre a su bebé y perjudicarlo.

Ataque cardíaco. Por lo general sucede cuando un coágulo de sangre bloquea el flujo de sangre y oxígeno al corazón. Sin la sangre y el oxígeno, el corazón no puede bombear bien sangre y el músculo cardíaco afectado puede morir. El ataque cardíaco puede dar lugar al daño duradero del corazón o a la muerte.

Restricción del crecimiento intrauterino (IUGR). Esto sucede cuando su bebé no crece bien en la matriz.

Aborto espontáneo. El aborto espontáneo sucede cuando el bebé muere en el útero antes de las 20 semanas de embarazo.

Insuficiencia placentaria. Esto sucede cuando la placenta no funciona tan bien como debiera y su bebé recibe menos alimento y oxígeno.

Preeclampsia. Esta afección sucede después de la semana 20 de embarazo o inmediatamente después del embarazo. Sucede cuando la embarazada tiene proteína en la orina y presión arterial alta al mismo tiempo.

Nacimiento prematuro. Esto sucede cuando su bebé nace antes de las 37 semanas de embarazo.

Embolia pulmonar (PE). La embolia es un coágulo de sangre que se desplaza desde el lugar donde se forma hasta otra parte del cuerpo. Cuando el coágulo se traslada a un pulmón, es una embolia pulmonar. La embolia pulmonar puede causar niveles de oxígeno bajos en la sangre y dañar los órganos del cuerpo. Se considera una emergencia y una causa principal de muerte durante el embarazo. Las señales y los síntomas de la embolia pulmonar pueden incluir:

  • Problemas para respirar
  • Ritmo cardíaco rápido o irregular
  • Dolor de pecho
  • Desmayos
  • Sentir ansiedad
  • Toser sangre

Nacimiento sin vida. Sucede cuando el bebé muere en el útero antes de nacer, pero después de las 20 semanas de embarazo.

Accidente cerebrovascular. Sucede cuando un coágulo de sangre bloquea un vaso sanguíneo que transporta sangre al cerebro o cuando estalla un vaso sanguíneo del cerebro. El embarazo y el parto causan accidentes cerebrovasculares en alrededor de 8 de cada 100,000 mujeres. El accidente cerebrovascular puede ocasionar lesiones duraderas en el cuerpo o causar la muerte.

Trombosis. Esto sucede cuando se forma un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo y bloquea el flujo de sangre. Se produce con más frecuencia en las venas profundas de las piernas, pero puede suceder en otras partes del cuerpo:

  • Trombosis venosa cerebral (CVT). Sucede cuando se forma un coágulo de sangre en una vena del cerebro. La CVT puede dar lugar al accidente cerebrovascular. Las señales y los síntomas incluyen dolor de cabeza, problemas de la vista y convulsiones.
  • Trombosis venosa profunda (DVT). Esto sucede cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda del cuerpo, por lo general en la región inferior de la pierna o en el muslo. La DVT puede diagnosticarse con un ultrasonido u otras pruebas de imágenes. Las señales y los síntomas incluyen calor y sensibilidad sobre la vena y dolor, hinchazón o enrojecimiento de la piel en el área afectada.

Tromboembolismo venoso (VTE). Sucede cuando un coágulo de sangre se desprende y se desplaza por la corriente sanguínea hasta órganos vitales como el cerebro, los pulmones o el corazón. Este trastorno incluye la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar. Los tromboembolismos venosos que bloquean los vasos sanguíneos del cerebro o del corazón pueden causar un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco.

¿Cómo se tratan estos trastornos?

Su profesional puede usar pruebas como el ultrasonido o la imagen por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) para averiguar si tiene un coágulo de sangre o problemas de coagulación. El ultrasonido usa ondas sonoras y una pantalla de computadora para formar una imagen del bebé en el útero. El MRI usa imanes y computadoras para tomar una imagen clara del interior del cuerpo. Esas pruebas son indoloras y seguras para usted y su bebé.

Si está embarazada y tiene un trastorno de coagulación, posiblemente deba ir a los chequeos de cuidado prenatal con más frecuencia que otras mujeres que no padecen esas afecciones de coagulación de la sangre. En esas visitas, su profesional le controla la presión arterial y puede utilizar otras pruebas, como los análisis de sangre, para monitorear su salud.

Su profesional también controla la salud de su bebé en la matriz con pruebas como:

  • El ultrasonido para chequear el crecimiento y el desarrollo de su bebé. Es posible que use un tipo especial de ultrasonido llamado Doppler para chequear el flujo de sangre en la arteria umbilical, que es un vaso sanguíneo del cordón umbilical. El cordón umbilical conecta el bebé a la placenta. Transporta alimentos y oxígeno de la placenta al bebé.
  • Monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal (también llamada cardiotocografía en reposo o prueba de ausencia de estrés, NST) Esta prueba chequea la frecuencia cardíaca de su bebé en la matriz y ve cómo cambia esa frecuencia cuando el bebé se mueve. Su profesional de la salud usa esa prueba para asegurarse de que su bebé está recibiendo suficiente oxígeno.

Durante el embarazo, su profesional puede darle un anticoagulante llamado heparina (de bajo peso molecular o no fraccionada). Es posible también que su profesional le recomiende consultar un hematólogo. Este es un médico que trata los problemas de la sangre.

Después del parto, su profesional puede seguir tratándola con heparina. O quizás la trate con un anticoagulante llamado warfarina. No es peligroso tomar la warfarina después del embarazo incluso si está amamantando. La warfarina no es segura de tomar durante el embarazo porque puede causar defectos de nacimiento.

Para más información

Shane Foundation 

Revisado en febrero de 2015