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Prepárese para un desastre: información para mujeres embarazadas

Las necesidades de la mujer embarazada durante un desastre son muy particulares. Deberá seguir las instrucciones de preparación y evacuación ordenadas por el estado donde reside, pero tenga presente las consideraciones de este artículo.

Esta información fue creada para las embarazadas afectadas por un desastre. Si usted está embarazada o piensa que está embarazada y tiene preguntas sobre los efectos del desastre sobre su salud, hable con un profesional de la salud.

Antes del desastre

  • Cerciórese de avisar al consultorio de su profesional de la salud (médico, partera o enfermera practicante) el lugar donde se irá.
  • Haga una lista de todos los medicamentos bajo receta y vitaminas prenatales que esté tomando.
  • Pida a su profesional de la salud una copia de su historia clínica prenatal.
  • Si tiene un administrador de caso o participa en un programa como Healthy Start o Nurse-Family Partnership, avísele adonde irá y déjele un número de teléfono para que pueda comunicarse con usted.
  • Si tiene un embarazo de alto riesgo o está cerca de la fecha de parto, consulte con su profesional de la salud la opción menos riesgosa para usted.

Durante el desastre

  • Llévese consigo los medicamentos que esté tomando, incluso sus vitaminas prenatales y recetas.
  • Mantenga consigo una copia de su historia clínica prenatal y la información de contacto de su profesional médico en caso que deba consultar a otro profesional de la salud.
  • Si está conduciendo, cerciórese de parar, salir y caminar cada 1 ó 2 horas.
  • Use zapatos o calzado cómodo.
  • Lleve consigo meriendas.
  • Recuerde que es probable que no haya ropa de maternidad si evacúa. Lleve ropa extra incluso ropa interior.

Después del desastre

Si la oficina de su profesional de la salud está cerrada, o si usted tiene que evacuar, llame al hospita local o departamento de salud para obtener información acerca del cuidado prenatal y hospitales locales.

Alimentos

  • Procure comer a intervalos regulares durante el día.
  • No coma alimentos en mal estado o que crea que están en mal estado.
  • Trate de elegir comidas con alto contenido de proteína y poca grasa. Los carbohidratos como el pan y las pastas ayudan a darle energía. Para más información, lea coma saludable.
  • El Departamento de Agricultura de los EE.UU. ofrece información sobre la inocuidad alimentaria.

Agua para beber, cocinar y bañarse

Escuche y siga los anuncios públicos. Las autoridades a nivel local le dirán si el agua del grifo es apta para beber, cocinar o bañarse. Si el agua no es potable, siga las instrucciones para consumir agua embotellada o para hervir o purificar el agua de grifo y usarla para cocinar, limpiar o bañarse. Si el agua del grifo no es potable, el método preferido para matar bacterias y parásitos perjudiciales del agua no apta para consumo es hervirla. Para matar la mayoría de los organismos, haga hervir el agua a fuego fuerte durante 1 minuto.

Si no puede hervir el agua del grifo, puede purificarla con tabletas de cloro o de yodo. Siga las instrucciones de las tabletas. Mantenga el agua tratada fuera del alcance de los niños.

Tome por lo menos de seis a ocho vasos (de 8 onzas) de agua, jugo o leche por día.

Vacunas

Importante: Las embarazadas no deben deben recibir las vacunas contra la varicela, el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR).

Síntomas del parto normal y prematuro

El estrés es un factor de riesgo del parto prematuro. Si tiene algunos de los síntomas a continuación, no espere a que desaparezcan. Si está en un refugio para evacuados, diríjase inmediatamente a la persona a cargo del establecimiento. Dígale que necesita atención médica de inmediato.

  • Contracciones (el abdomen se endurece como un puño) cada 10 minutos o con más frecuencia
  • Cambio en el flujo vaginal (pérdida de líquido o sangrado de la vagina)
  • Presión en la pelvis (la sensación de que el bebé empuja hacia abajo)
  • Dolor leve en la parte inferior de la espalda
  • Cólicos como si tuviera la regla o el período
  • Dolores abdominales con o sin diarrea

Si no está en un refugio para evacuados y tiene alguno de esos síntomas, comuníquese con un profesional de la salud.

Tranquilidad física

Sea cual fuere el lugar donde esté viviendo, tómese unos minutos (de 10 a 15) para acostarse y poner los pies en alto. Trate de hacerlo tres veces por día (como por ejemplo después de desayunar, almorzar y cenar). Para que esos minutos de descanso sean más efectivos, trate de:

  • Acostarse en un lugar tranquilo.
  • Despejar la mente de inquietudes durante esos momentos.
  • Respirar hondo desde el abdomen y no desde el pecho.
  • Evite sobrecalentarse.

El estrés y el embarazo: Tranquilidad mental y emocional

Busque a alguien con quien hablar durante unos minutos varias veces por día. Invite a la persona para que sea su "comadre" o compañero. Comparta con esa persona sus inquietudes sobre el embarazo en estas difíciles circunstancias. Tener a alguien con quien hablar es un gran alivio y ayuda.

Los profesionales de la salud podrán ayudarla a controlar el estrés o le recomendarán otros especialistas. También puede solicitar ayuda a:

  • Un clérigo
  • El departamento de psicología de una universidad o facultad cercana
  • El centro de salud mental de la comunidad.

Si alguna vez siente deseos de hacerse daño a sí misma o al bebé, hable de inmediato con un profesional de la salud.

Las situaciones de emergencia ocasionan tensiones en la familia. Si está preocupada por su relación con su pareja y su seguridad, llame a la Línea Nacional Gratuita Contra la Violencia Doméstica al (800) 799-SAFE (7233).

Para más información sobre la salud

Lea más información sobre la salud en el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU..

Posibles peligros

Calles y edificios inundados

El agua de las inundaciones puede contener sustancias perjudiciales, como por ejemplo bacterias capaces de causar enfermedades graves. Conviene que los niños y las embarazadas eviten tocar o caminar en las aguas de las inundaciones.

Si toca el agua, use jabón y agua limpia para lavarse las partes del cuerpo que entraron en contacto con el agua contaminada. Cada vez que sea posible, la gente que tiene que estar en contacto con el agua contaminada debe usar indumentaria protectora como guantes y botas.

Si usted está embarazada, tenga cuidado especialmente de no tragar el agua de las inundaciones. Trate de mantener la boca alejada del agua. Si se siente mal, hable de inmediato con un médico o enfermera. Recuerde avisarles que está embarazada.

Exposiciones tóxicas durante el embarazo

Si le preocupa que usted o su bebé quizás se haya expuesto a productos químicos o sustancias peligrosas, hable con un profesional médico.

La Organización de Especialistas en Información Teratológica (OTIS) ofrece asesoramiento telefónico gratuito a las embarazadas que crean haber estado expuestas a productos tóxicos. El servicio atiende de 8 a.m. a 6 p.m., hora centro, llamando al (866) 626-6847.

Regreso al hogar

Las embarazadas se enfrentan a varios peligros al regresar al hogar, dependiendo del alcance del daño y sus circunstancias individuales. Si está embarazada y su vivienda sufrió daños, conviene pedir a los trabajadores encargados de catástrofes, a los familiares y amigos que realicen la limpieza. Estos son los posibles peligros que pueden amenazar su salud y embarazo:

  • Contaminantes como bacterias y moho diseminados en artículos del hogar
  • Trabajo físico arduo, como llevar y levantar objetos pesados
  • Caídas al pisar escombros
  • Choque eléctrico

Los departamentos ambientales y de salud a nivel local y estatal podrán informarle qué contaminantes existen en su área.

Para más información y asistencia

Mayo del 2009

Las necesidades de la mujer embarazada durante un desastre son muy particulares. Deberá seguir las instrucciones de preparación y evacuación ordenadas por el estado donde reside, pero tenga presente las consideraciones de este artículo.

Esta información fue creada para las embarazadas afectadas por un desastre. Si usted está embarazada o piensa que está embarazada y tiene preguntas sobre los efectos del desastre sobre su salud, hable con un profesional de la salud.

Antes del desastre

  • Cerciórese de avisar al consultorio de su profesional de la salud (médico, partera o enfermera practicante) el lugar donde se irá.
  • Haga una lista de todos los medicamentos bajo receta y vitaminas prenatales que esté tomando.
  • Pida a su profesional de la salud una copia de su historia clínica prenatal.
  • Si tiene un administrador de caso o participa en un programa como Healthy Start o Nurse-Family Partnership, avísele adonde irá y déjele un número de teléfono para que pueda comunicarse con usted.
  • Si tiene un embarazo de alto riesgo o está cerca de la fecha de parto, consulte con su profesional de la salud la opción menos riesgosa para usted.

Durante el desastre

  • Llévese consigo los medicamentos que esté tomando, incluso sus vitaminas prenatales y recetas.
  • Mantenga consigo una copia de su historia clínica prenatal y la información de contacto de su profesional médico en caso que deba consultar a otro profesional de la salud.
  • Si está conduciendo, cerciórese de parar, salir y caminar cada 1 ó 2 horas.
  • Use zapatos o calzado cómodo.
  • Lleve consigo meriendas.
  • Recuerde que es probable que no haya ropa de maternidad si evacúa. Lleve ropa extra incluso ropa interior.

Después del desastre

Si la oficina de su profesional de la salud está cerrada, o si usted tiene que evacuar, llame al hospita local o departamento de salud para obtener información acerca del cuidado prenatal y hospitales locales.

Alimentos

  • Procure comer a intervalos regulares durante el día.
  • No coma alimentos en mal estado o que crea que están en mal estado.
  • Trate de elegir comidas con alto contenido de proteína y poca grasa. Los carbohidratos como el pan y las pastas ayudan a darle energía. Para más información, lea coma saludable.
  • El Departamento de Agricultura de los EE.UU. ofrece información sobre la inocuidad alimentaria.

Agua para beber, cocinar y bañarse

Escuche y siga los anuncios públicos. Las autoridades a nivel local le dirán si el agua del grifo es apta para beber, cocinar o bañarse. Si el agua no es potable, siga las instrucciones para consumir agua embotellada o para hervir o purificar el agua de grifo y usarla para cocinar, limpiar o bañarse. Si el agua del grifo no es potable, el método preferido para matar bacterias y parásitos perjudiciales del agua no apta para consumo es hervirla. Para matar la mayoría de los organismos, haga hervir el agua a fuego fuerte durante 1 minuto.

Si no puede hervir el agua del grifo, puede purificarla con tabletas de cloro o de yodo. Siga las instrucciones de las tabletas. Mantenga el agua tratada fuera del alcance de los niños.

Tome por lo menos de seis a ocho vasos (de 8 onzas) de agua, jugo o leche por día.

Vacunas

Importante: Las embarazadas no deben deben recibir las vacunas contra la varicela, el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR).

Síntomas del parto normal y prematuro

El estrés es un factor de riesgo del parto prematuro. Si tiene algunos de los síntomas a continuación, no espere a que desaparezcan. Si está en un refugio para evacuados, diríjase inmediatamente a la persona a cargo del establecimiento. Dígale que necesita atención médica de inmediato.

  • Contracciones (el abdomen se endurece como un puño) cada 10 minutos o con más frecuencia
  • Cambio en el flujo vaginal (pérdida de líquido o sangrado de la vagina)
  • Presión en la pelvis (la sensación de que el bebé empuja hacia abajo)
  • Dolor leve en la parte inferior de la espalda
  • Cólicos como si tuviera la regla o el período
  • Dolores abdominales con o sin diarrea

Si no está en un refugio para evacuados y tiene alguno de esos síntomas, comuníquese con un profesional de la salud.

Tranquilidad física

Sea cual fuere el lugar donde esté viviendo, tómese unos minutos (de 10 a 15) para acostarse y poner los pies en alto. Trate de hacerlo tres veces por día (como por ejemplo después de desayunar, almorzar y cenar). Para que esos minutos de descanso sean más efectivos, trate de:

  • Acostarse en un lugar tranquilo.
  • Despejar la mente de inquietudes durante esos momentos.
  • Respirar hondo desde el abdomen y no desde el pecho.
  • Evite sobrecalentarse.

El estrés y el embarazo: Tranquilidad mental y emocional

Busque a alguien con quien hablar durante unos minutos varias veces por día. Invite a la persona para que sea su "comadre" o compañero. Comparta con esa persona sus inquietudes sobre el embarazo en estas difíciles circunstancias. Tener a alguien con quien hablar es un gran alivio y ayuda.

Los profesionales de la salud podrán ayudarla a controlar el estrés o le recomendarán otros especialistas. También puede solicitar ayuda a:

  • Un clérigo
  • El departamento de psicología de una universidad o facultad cercana
  • El centro de salud mental de la comunidad.

Si alguna vez siente deseos de hacerse daño a sí misma o al bebé, hable de inmediato con un profesional de la salud.

Las situaciones de emergencia ocasionan tensiones en la familia. Si está preocupada por su relación con su pareja y su seguridad, llame a la Línea Nacional Gratuita Contra la Violencia Doméstica al (800) 799-SAFE (7233).

Para más información sobre la salud

Lea más información sobre la salud en el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU..

Posibles peligros

Calles y edificios inundados

El agua de las inundaciones puede contener sustancias perjudiciales, como por ejemplo bacterias capaces de causar enfermedades graves. Conviene que los niños y las embarazadas eviten tocar o caminar en las aguas de las inundaciones.

Si toca el agua, use jabón y agua limpia para lavarse las partes del cuerpo que entraron en contacto con el agua contaminada. Cada vez que sea posible, la gente que tiene que estar en contacto con el agua contaminada debe usar indumentaria protectora como guantes y botas.

Si usted está embarazada, tenga cuidado especialmente de no tragar el agua de las inundaciones. Trate de mantener la boca alejada del agua. Si se siente mal, hable de inmediato con un médico o enfermera. Recuerde avisarles que está embarazada.

Exposiciones tóxicas durante el embarazo

Si le preocupa que usted o su bebé quizás se haya expuesto a productos químicos o sustancias peligrosas, hable con un profesional médico.

La Organización de Especialistas en Información Teratológica (OTIS) ofrece asesoramiento telefónico gratuito a las embarazadas que crean haber estado expuestas a productos tóxicos. El servicio atiende de 8 a.m. a 6 p.m., hora centro, llamando al (866) 626-6847.

Regreso al hogar

Las embarazadas se enfrentan a varios peligros al regresar al hogar, dependiendo del alcance del daño y sus circunstancias individuales. Si está embarazada y su vivienda sufrió daños, conviene pedir a los trabajadores encargados de catástrofes, a los familiares y amigos que realicen la limpieza. Estos son los posibles peligros que pueden amenazar su salud y embarazo:

  • Contaminantes como bacterias y moho diseminados en artículos del hogar
  • Trabajo físico arduo, como llevar y levantar objetos pesados
  • Caídas al pisar escombros
  • Choque eléctrico

Los departamentos ambientales y de salud a nivel local y estatal podrán informarle qué contaminantes existen en su área.

Para más información y asistencia

Mayo del 2009