Quinta enfermedad
La quinta enfermedad es una enfermedad infantil común que suele ser bastante leve. Pero si se la contagia durante el embarazo, puede perjudicar a su bebé. La quinta enfermedad es una infección causada por un virus llamado parvovirus B19. Se le llama quinta enfermedad porque hace muchos años apareció en quinto lugar en una lista de causas comunes de erupción y fiebre infantil. Alrededor de 6 de cada 10 adultos (60 por ciento) tuvieron la infección de niños. Si ya tuvo la quinta enfermedad, no se la puede contagiar otra vez. Alrededor de 1 de cada 400 mujeres en los Estados Unidos se contagia la quinta enfermedad durante el embarazo. La mayoría de los bebés por nacer no se perjudican si la madre se contagia la infección. Pero algunos bebés se la contagian también. El virus puede dificultarle a los bebés producir glóbulos rojos, lo cual puede dar lugar a:
¿Cómo se contagia la quinta enfermedad? ¿Quién corre riesgo de contagiarse la quinta enfermedad? ¿Cómo puede evitar la quinta enfermedad durante el embarazo?
¿Cuáles son los síntomas de la quinta enfermedad?
Los adultos infectados suelen tener dolor e hinchazón en las articulaciones, y algunas veces síntomas similares al de una influenza leve. Los adultos no suelen tener la erupción. Los síntomas en niños y adultos generalmente aparecen entre los 4 y 21 días después de la infección. Si cree que ha estado en contacto con la quinta enfermedad o tiene síntomas que pueden estar causados por ésta, avise de inmediato a su profesional de la salud. Si tiene una erupción, el profesional podrá diagnosticar la quinta enfermedad durante un examen físico. Si no tiene una erupción, los análisis de sangre pueden ayudar a determinar si tiene la quinta enfermedad. ¿Cómo se trata la quinta enfermedad? Si está embarazada y se contagia, el profesional de la salud controla cuidadosamente su embarazo para ver si hay problemas con su bebé. Puede recomendarle hacerse un ultrasonido una vez por semana o semana de por medio, durante 8 a 12 semanas. Si el ultrasonido no muestra problemas, no es preciso hacerse más pruebas. Si el ultrasonido muestra que su bebé está teniendo problemas, el profesional de la salud puede recomendarle una amniocentesis para confirmar la infección. Si su bebé tiene la quinta enfermedad, lo más probable es que la infección desaparezca por sí sola. El profesional de la salud podrá controlar la salud de su bebé durante las visitas de cuidado prenatal de rutina. La quinta enfermedad causa anemia grave en los bebés en menos del 5 por ciento de las embarazadas infectadas. La anemia grave puede causar hidropesía, una acumulación de líquido en el cuerpo de su bebé. La hidropesía puede dar lugar a la insuficiencia cardíaca y muerte del bebé. Si el ultrasonido muestra que su bebé tiene hidropesía, el profesional puede usar un procedimiento especial llamado cordocentesis para verificar la gravedad de la anemia de su bebé. Durante la prueba, el profesional inserta una aguja delgada en una vena del cordón umbilical para tomar una pequeña muestra de sangre de su bebé. Si su bebé tiene anemia grave, el profesional puede tratarlo haciéndole una transfusión de sangre a través del cordón umbilical. En la mayoría de los casos, la anemia no es grave y el profesional puede simplemente controlar a su bebé para ver si surgen problemas de salud nuevos antes del nacimiento. Si su bebé tiene hidropesía por la quinta enfermedad durante el tercer trimestre, es posible que se la deba inducir para tener al bebé antes. El profesional le hablará sobre el parto y opciones de tratamiento para su bebé. Marzo de 2012 |