El citomegalovirus y su bebé
El citomegalovirus (CMV) es un virus del herpes. Este es un grupo grande de virus que causan distintos tipos de enfermedades y problemas de salud. La mayoría de la gente se contagia el CMV en algún momento de su vida, con mayor frecuencia durante la niñez.

El CMV es la infección congénita más común de los Estados Unidos. “Congénito” significa que es algo con lo que el bebé nace. Todos los años alrededor de 1 de cada 150 bebés (menos del 1 por ciento) nace con el CMV. Alrededor de 8,000 niños todos los años desarrollan problemas de salud duraderos causados por el CMV.

Usted puede transmitirle el CMV a su bebé en cualquier momento del embarazo. Es más probable que le cause problemas a su bebé si el contagio sucede al principio del embarazo. También le puede transmitir el CMV a su bebé durante el parto y nacimiento, y al amamantar. Si su bebé se contagia el virus en esos casos, es menos probable que tenga problemas de salud que si se lo contagia durante el embarazo.

¿Qué problemas puede causar el CMV en los bebés?
La mayoría de los bebés que nacen con el CMV no tienen problemas graves de salud por el virus. Ocho de 10 bebés que nacen con el CMV (80 por ciento) jamás tienen síntomas o problemas causados por la infección.

En alrededor de 15 de cada 100 bebés nacidos con el CMV (15 por ciento) se manifiesta una o más discapacidades durante los primeros años de vida. Esas discapacidades pueden incluir:

  • Pérdida de la audición
  • Discapacidades intelectuales (problemas con el funcionamiento del cerebro que pueden hacer que la persona tenga problemas para aprender, comunicarse, cuidar de sí mismo y llevarse bien con otros)
  • Pérdida de la vista

¿Cómo sabe si su bebé tiene el CMV?
Si está embarazada y tiene el CMV, se le pueden hacer pruebas prenatales para ver si su bebé lo tiene.

Después del nacimiento, el profesional de la salud de su bebé puede analizar los líquidos corporales del bebé dentro de las 3 semanas del nacimiento para detectar el CMV. Los líquidos corporales incluyen la orina, la saliva y la sangre.

La mayoría de los bebés que nacen con el CMV parecen sanos. Pero alrededor de 1 de 10 recién nacidos infectados (10 por ciento) tienen señales y síntomas del CMV al nacer: Estos incluyen:

  • Hígado o bazo agrandado
  • Ictericia (amarillamiento de la piel y los ojos) o problemas de hígado
  • Bajo peso al nacer (cuando el bebé pesa menos de 5 libras y 8 onzas)
  • Nacimiento prematuro (el que comienza demasiado temprano; es decir, antes de completar las 37 semanas de embarazo)
  • Problemas de alimentación
  • Erupción
  • Convulsiones
  • Tamaño pequeño
  • Ganglios linfáticos inflamados

Los bebés de más edad y los niños no suelen tener síntomas del CMV. Pero algunos pueden tener:

  • Dolor de garganta
  • Fiebre que dura unos días
  • Glándulas hinchadas
  • Fatiga (cansancio extremo)

Llame al profesional de la salud de su bebé si cree que su bebé puede tener el CMV.

¿Cómo se trata a los bebés nacidos con el CMV?
Aunque la mayoría de los bebés no sufren por el CMV, todos los que nacen con el virus deben hacerse chequeos periódicos de la audición y de la vista.

Se puede tratar con medicamentos antivíricos a los bebés nacidos con el CMV. Esos medicamentos matan las infecciones causadas por virus. El tratamiento normalmente se realiza en el hospital.

Actualizado en marzo de 2013