El alta de la NICU
La mayoría de los bebés dejan la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN o NICU, por sus siglas en inglés) crecen normal y sanamente. Algunos dejan la NICU con afecciones médicas temporales o crónicas. A medida que el bebé está casi listo para dejar la NICU, llega el momento de prepararse para el alta. Averigüe más información sobre el cuidado de su bebé al dejar la NICU y pasar a una sala de cuidados menos agudos y, en última instancia, prepararse para el gran día en que pueda marcharse a la casa.

Prepararse para el alta
Ya casi llega el día especial que tanto ha esperado. Pronto su bebé estará listo para marcharse a casa. Una vez que el bebé alcance estos hitos, estará más cerca del día en que podrá irse a casa:

  • Puede mantener su propia temperatura corporal
  • Duerme en una cuna y no en la incubadora
  • Pesa alrededor de 4 libras o más
  • Aprendió a tomar del pecho o biberón
  • Respira por sí solo

Para ayudarle a prepararse para irse a casa con su bebé y cuidarlo tiempo completo, el personal de la NICU le asistirá para que se sienta cómoda dando de comer, vistiendo y bañando a su bebé. Le enseñarán a:

  • Darle los medicamentos al bebé
  • Tomarle la temperatura
  • Utilizar equipos médicos en el hogar

Cuanto más practique cuidar a su bebé mientras está en el hospital, más fácil será cuando lo lleve a casa. Antes de irse a casa con su bebé, aprenda a administrar la reanimación cardiopulmonar infantil (CPR). Es posible que su hospital ofrezca esta clase o pueda hallarla a través de la Cruz Roja local o de su departamento de bomberos. Aunque lo más probable es que nunca deba usar la CPR, podría ayudar a salvarle la vida a su bebé en una emergencia médica.

Un equipo del hospital, incluida la enfermera principal de su bebé, le ayudará a planear el alta de su hijo. Este equipo le recomendará los especialistas o servicios comunitarios que pueda necesitar, incluidas compañías de equipos y suministros. La trabajadora social del hospital con frecuencia puede ayudar a disponer las entregas de equipos, pagos y otros asuntos importantes.

Si su bebé está casi listo para marcharse a casa, pero no por completo, se le puede trasladar a una sala de cuidados menos agudos o de cuidados intermedios para que disponga de más tiempo de recuperación. Aunque esté feliz de que su bebé se está mejorando, quizás se sienta un poco nerviosa de dejar al personal y rutinas conocidas de la NICU. La visita a la sala de cuidados intermedios antes del traslado de su bebé puede ayudar a aliviar sus inquietudes.

Sala de cuidados intermedios
La sala de cuidados intermedios puede estar en el mismo hospital de la NICU aunque no todas las NICU tienen una. A veces se trasladan a los bebés a hospitales comunitarios más cerca de la casa. Los médicos de su bebé le hablarán con anticipación sobre los planes de traslado. Si ellos y usted deciden que es lo adecuado para su hijo, es probable que se le traslade en ambulancia.
La sala de cuidados intermedios suele ser menos ruidosa que la NICU. Hay menos máquinas porque los bebés ya no necesitan el tipo de cuidados intensivos que ofrece la NICU. Ahora su bebé necesitará menos pruebas. Pero sigue necesitando mucha atención y descanso para continuar su crecimiento y recuperación.

Compartir la habitación
Es posible que cuidar a su bebé por sí sola la ponga nerviosa. Muchos hospitales le dan la oportunidad de compartir la habitación con su bebé por una o dos noches antes de marcharse a casa. Con frecuencia a los padres les resulta una forma útil de prepararse para regresar a casa con su bebé.

Uno o ambos padres pueden quedarse con el bebé y encargarse de su cuidado. Pero la enfermera está cerca para responder preguntas, si las tuvieran.

Un último chequeo antes del alta
Antes del gran día, es posible que se le hagan algunas pruebas finales a su bebé, como análisis de sangre y una prueba de la audición. También es posible que se le haga al bebé una “prueba del asiento de seguridad para el vehículo”. Se chequeará el corazón y la respiración de su bebé mientras está sentado en el asiento de seguridad para confirmar que la posición en el asiento no le represente riesgo. Una vez recibidos los resultados de esas pruebas y cuando el bebé esté listo para el alta, ¡finalmente podrá regresar a casa con él!

El gran día
Finalmente ha llegado el día que tanto ha ansiado, y está lista para llevarse al bebé a casa. Recuerde que es normal sentirse ansiosa al dejar el ambiente familiar de la NICU. Antes de marcharse, no dude en hacer todas las preguntas que necesite sobre el cuidado de su bebé. Si bien es común sentirse nerviosa, es importante que se sienta lo más cómoda posible.

Cuidado de seguimiento
Los bebés que han estado en la NICU deben ser atendidos posteriormente por un pediatra que esté bien informado sobre el historial del bebé antes de que se le diera de alta y que pueda monitorizar sus necesidades médicas y de desarrollo. El personal de la NICU, los profesionales encargados de la atención médica de seguimiento o los padres mismos pueden recomendar programas de intervención temprana a algunos bebés que han estado en la NICU. Estos son programas gratuitos que ofrecen una gama de servicios a niños menores de 3 años de edad que tienen problemas de desarrollo o corren el riesgo de padecerlos. Muchos hospitales también ofrecen varios programas de seguimiento para evaluar la salud de los bebés que han estado en la NICU. Hable con el equipo médico de su bebé para averiguar más sobre estos recursos.

Siempre se acordará de esta etapa difícil y especial en la NICU con su hijo. Ahora llegó el momento de crear juntos nuevas y bellas experiencias y recuerdos en casa, adonde pertenece su bebé.