Cuando el bebé llora
Todos los bebés lloran aunque algunos lo hacen más que otros. Los bebés lloran cuando tienen hambre, cuando están aburridos, incómodos, atemorizados o cuando necesitan que le cambien el pañal, al escuchar un ruido fuerte, al conocer a una persona nueva o sin motivo alguno. Llorar es una de las pocas maneras en que el bebé puede comunicarse con usted.

El llanto no significa que lo está criando mal aunque es frustrante cuando el bebé llora y no para a pesar de sus mejores esfuerzos. Puede tratar de consolarlo dándole de comer, cambiándole el pañal, envolviéndolo en una manta, bajando la intensidad de la luz, meciéndolo, cantándole y caminando con él.

Algunos estudios demuestran que los bebés prematuros suelen ser más fastidiosos que los bebés que nacen a término. Cuesta más calmarlos, lloran con más frecuencia y comen y duermen más irregularmente. Pero cada niño es distinto así que no todo se aplica a su bebé.

Si su bebé está fastidioso, le reconfortará saber que no es el único y que pronto superará esta etapa difícil.

Algunos bebés que han estado en la NICU tienen problemas para adaptarse al entorno tranquilo de la casa. Quizás su bebé duerma mejor con música de fondo o con un nivel bajo de ruido.

Al conocer más al bebé, aprenderá cuánto tiempo de llanto es normal para él y qué hacer para consolarlo. Si el bebé llora más de lo normal y nada parece calmarlo, debe llamar al profesional médico del niño para ver si existe un motivo médico.

Si el bebé no deja de llorar
Si el bebé no deja de llorar, intente lo siguiente:

  • Cerciórese de que no tiene hambre.
  • Fíjese si tiene el pañal limpio. De lo contrario, cámbielo. 
  • Observe si hay signos de enfermedad o dolor. Ejemplos: Fiebre de más de 100.4 grados, encías hinchadas o infección del oído.
  • Acune o camine con el bebé, pero si comienza a sentirse estresada, acuéstelo de inmediato.
  • Cántele o háblele.
  • Ofrézcale un chupón o un juguete.
  • Sáquelo a pasear en cochecito (carriola).
  • Envuélvalo apretadamente en una manta.
  • Encienda el estéreo o la televisión. Procure que el volumen sea bajo y tranquilizador.
  • Encienda la aspiradora, ponga la ropa en la secadora o abra el agua de la bañera o pileta. A algunos bebés les gustan esos sonidos rítmicos.
  • Tenga al bebé en brazos contra su cuerpo. Respire lenta y calmadamente.
  • Llame a un amigo o pariente. Pídale que cuide al bebé mientras usted se toma un descanso.
  • Si nada surte efecto, coloque al bebé en la cuna boca arriba, cierre la puerta y vigílelo cada 10 minutos.

Cómo elegir una niñera
Si tiene un bebé fastidioso o que llora mucho, escoja con cuidado a su niñera. Busque personas:

  • Con mucha experiencia con bebés pequeños
  • Que han pasado tiempo con bebés que lloran mucho o están fastidiosos

Si no está segura si la persona tiene la paciencia o madurez para atender al bebé que llora, no lo deje solo con esa persona.

Avise a toda persona que cuida a su bebé que nunca jamás lo sacuda.

Septiembre de 2007