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Defectos de nacimiento

Trastorno del espectro autista

El trastorno del espectro autista (TEA) es una discapacidad del desarrollo que puede causar complicaciones significativas en la interacción social, la comunicación y el comportamiento.

Las personas con el TEA pueden comunicarse, interactuar, comportarse y aprender de manera distinta de la mayoría de la gente. Algunos tienen habilidades positivas de aprendizaje, razonamiento y solución de problemas, mientras que otros tienen desafíos serios en esas habilidades. Algunas personas con el TEA necesitan mucha ayuda en su vida diaria, pero otros la necesitan menos.

Es más probable que los bebés prematuros (bebés nacidos antes de las 37 semanas de embarazo) muestren señales o síntomas del TEA que otros bebés. Los profesionales de la salud a veces pueden detectar el trastorno del espectro autista en un niño de 18 meses de edad o más pequeño. Para cuando el niño tiene 2 años de edad, el profesional puede diagnosticar el TEA. Sin embargo, a muchos niños no se los diagnostica definitivamente hasta que son más grandes. Esa demora significa que tal vez no reciban la ayuda inicial que necesitan.

Es muy importante aprender las señales y los síntomas del TEA y pedir ayuda para su hijo de inmediato si cree que tiene este trastorno. Conseguir servicios de intervención temprana lo antes posible puede ayudar a mejorar el desarrollo de su hijo. Esos servicios pueden ayudar a que los niños de hasta 3 años de edad aprendan habilidades importantes. Los servicios incluyen terapia para ayudarle a hablar, caminar, aprender habilidades de auto ayuda e interactuar con otros. Visite el centro de asistencia Early Childhood Technical Assistance Center (en inglés) para averiguar la información de contacto de su estado sobre servicios de intervención temprana.

Estos son los puntos principales que debe saber sobre el trastorno del espectro autista: 

  • Si cree que su hijo puede tener el TEA o un problema con la forma en que juega, aprende, habla o actúa, llame al profesional de la salud del niño.
  • Si usted o el profesional de la salud de su hijo está todavía preocupado después del chequeo, pida ver a un especialista para una evaluación más profunda.
  • Contacte el sistema de intervención temprana de su estado para pedir una evaluación gratis para averiguar si a su hijo le corresponden los servicios de intervención. No necesita la recomendación de un médico ni un diagnóstico médico para pedir una evaluación gratis. Si su hijo es mayor de 3 años inclusive, contacte el sistema escolar público de su área.

¿Cuán común es el trastorno del espectro autista? 

El TEA afecta a alrededor de 1 de cada 68 niños en los Estados Unidos. Se presenta en niños de todas las extracciones sociales, pero es casi 5 veces más común en los niños que en las niñas. Hoy en día más que nunca hay más diagnósticos del trastorno del espectro autista. No se sabe exactamente por qué, pero puede ser debido a varios motivos, incluyendo: 

  • La manera en que los profesionales de la salud definen y diagnostican el TEA ha cambiado. Un diagnóstico del TEA ahora incluye varias condiciones que solían diagnosticarse por separado, como el trastorno autista, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PDD-NOS) y el síndrome de Asperger. Ahora todas esas condiciones se denominan "trastorno del espectro autista".
  • En el pasado, solo se diagnosticaba a los niños con los síntomas más graves del TEA. Hoy en día se diagnostican a niños con síntomas menos serios.
  • La gente tiene más conciencia del TEA. Más familias conocen las señales y los síntomas del TEA y, por lo tanto, se chequean más niños para ver si tienen este trastorno. Más profesionales realizan evaluaciones para detectar el TEA más que en el pasado.

¿Cómo sabe si su hijo tiene el trastorno del espectro autista?

Puede ser difícil diagnosticar el TEA. No hay una prueba médica, como un análisis de sangre, para ver si tiene el TEA. No es posible hallar a dos niños con el TEA que tengan exactamente las mismas señales o síntomas. Los profesionales diagnostican el TEA observando el comportamiento y el desarrollo de su hijo.

Los niños con el TEA por lo general muestran señales o síntomas cuando tienen entre 12 y 24 meses de edad, pero algunos pueden tenerlos antes o después. Algunos niños con el TEA se desarrollan normalmente hasta que tienen entre 18 y 24 meses de edad, pero luego dejan de adquirir nuevas habilidades o pierden las que tenían. A eso se lo llama regresión.

Los bebés pueden mostrar señales del TEA antes de su primer año de vida si tienen retrasos graves del desarrollo. Los retrasos del desarrollo suceden cuando su hijo no alcanza los hitos del desarrollo previstos. Un hito del desarrollo es una habilidad o actividad que la mayoría de los niños puede hacer a cierta edad. Los hitos incluyen sentarse, caminar, hablar, tener habilidades sociales y tener habilidades de razonamiento.

Avise al profesional de la salud de su bebé si el niño no está alcanzando los hitos del desarrollo. Es normal que un bebé sano se retrase en algunas áreas o se adelante en otras. Pero los bebés que no realizan estos indicadores deben ser evaluados más detalladamente por un profesional:

  • Balbucear hacia los 12 meses de edad
  • Hacer gestos (como señalar o despedirse con la mano) hacia los 12 meses
  • Decir palabras aisladas hacia los 16 meses
  • Decir frases de dos palabras hacia los 24 meses
  • Perder habilidades del lenguaje o sociales a cualquier edad

La mayoría de los niños con el TEA no tienen problemas con los hitos tempranos del desarrollo, como gatear o caminar a tiempo. Pero pueden tener retrasos en otras áreas, como en las habilidades sociales, de comportamiento y comunicación. Aunque su hijo muestre señales o síntomas del TEA, no siempre significa que lo tiene. Los niños con este trastorno pueden tener señales y síntomas distintos, y tal vez no los tengan todos.

¿Qué es la atención compartida?

Una de las señales más tempranas y comunes del trastorno del espectro autista son los problemas con la atención compartida. La atención compartida sucede cuando su hijo mira varias veces entre un objeto (o evento) y una persona. Cuando un niño lo hace para compartir su interés e interactuar con otra persona, desarrolla habilidades que le ayudan a conectarse con otra gente. La mayoría de los niños con el TEA tienen retrasos en las habilidades de atención compartida o no tienen habilidad alguna.

Estos son ejemplos de cómo los niños con el TEA pueden demostrar distintas habilidades de atención compartida:

  • Entre los 10 y 12 meses de edad: Cuando uno de los padres señala un objeto (como un juguete), la mayoría de los niños miran rápidamente hacia el objeto y luego al padre o madre. El niño imita (copia) la expresión facial del padre o la madre; si le sonríen, el niño responde sonriendo. Los niños con el TEA pueden ignorar al padre o madre en vez de responder sonriendo.
  • Entre los 12 y 14 meses de edad: Si el niño desea un juguete u otro objeto que le interesa pero no puede alcanzar, la mayoría de los niños lo señalan. En vez de señalar un objeto, el niño con el TEA puede llevar al padre o madre hasta el objeto evitando el contacto visual. O el niño puede tomar la mano del padre o madre y colocarla sobre el objeto, en vez de señalarlo.
  • Entre los 14 y 16 meses de edad: La mayoría de los niños pueden señalar objetos y mirar entre los objetos y sus padres varias veces. Eso les ayuda a demostrar su interés en un objeto y compartir la experiencia con los padres. El niño con el TEA no mira el objeto junto con su padre o madre. En cambio, lo señala solo para que el padre o madre se lo alcance.

¿Cuáles son otras señales y síntomas del trastorno del espectro autista? 

Un niño con el TEA puede tener desafíos de la comunicación y de las habilidades sociales y del comportamiento, incluyendo:

Desafíos de comunicación 

  • Habilidades retrasadas del habla y lenguaje. Algunos niños con el TEA no hablan para nada o hablan muy poco. Alrededor de 40 de cada 100 niños (40 por ciento) con el TEA no hablan nada. Otros niños con el TEA hablan bien.
  • Tiene problemas para hablar con otras personas, iniciar una conversación y compartir sus necesidades con palabras o gestos típicos. Un niño con el TEA puede hablar mucho sobre algo que realmente le gusta en vez de tener una conversación con otra persona.
  • No entiende bromas, tomadas de pelo o sarcasmo. Sarcasmo significa usar palabras mordaces o burlonas para reírse de alguien o de algo.
  • Se confunde los pronombres (dice "tú" en vez de "yo")
  • Repite o hace eco de palabras o frases
  • No parece darse cuenta cuando la gente le habla, pero responde a otros sonidos
  • Habla con voz monótona como de robot o habla de manera cantarina o con tono agudo

Desafíos sociales 

  • Evita el contacto visual o establece muy poco contacto visual
  • No responde a su nombre hacia los 12 meses de edad
  • No responde a la sonrisa de los padres ni a otras expresiones faciales, o bien sus expresiones faciales no son apropiadas
  • No mira los objetos cuando alguien los señala o no señala objetos para demostrar interés (como señalar un avión en el cielo)
  • Tiene dificultades para entender los sentimientos de otras personas o para hablar de sus propios sentimientos
  • Se interesa en las personas pero no sabe cómo hablar, jugar o relacionarse con ellas
  • Desea estar solo o jugar solo, tiene problemas para hacerse de amigos o no tiene interés alguno en otras personas

Desafíos del comportamiento 

  • No hace juegos de imaginación (como hacer de cuenta que le da de comer a un muñeco) o juega con partes de un juguete en vez de hacerlo con todo el juguete 
  • Se molesta cuando hay un cambio en la rutina, como pasar por otro sitio no planeado al regresar a casa de la escuela
  • Tiene intereses o comportamientos inusuales, como poner juguetes u objetos en fila sin jugar con ellos o estar muy interesado en las aspiradoras
  • Es muy sensible o no es sensible para nada al tacto, sonido, gusto u olor de las cosas. Algunos niños con el TEA parecen no sentir el dolor, el calor o el frío y algunos no quieren que los tengan en brazos, los toquen o los abracen. Otros son muy sensibles a los sonidos diarios y se tapan las orejas o se esconden de los sonidos. Algunos niños necesitan estimulación extra, como abrazos fuertes o la sensación de confort de estar cubiertos con una manta pesada en la cama.
  • Se enfoca demasiado en una sola cosa o actividad y repite la actividad muchas veces por día
  • Tiene gran interés en ciertas cosas, como números, símbolos o ciertos temas, y recuerda mucha información sobre esas cosas
  • Repite acciones una y otra vez, como aletear las manos, mecerse hacia adelante y hacia atrás o caminar en puntas de pies

Otros desafíos

  • Es hiperactivo (muy activo) o tiene problemas para quedarse quieto o para prestar atención
  • Es impulsivo (actúa sin pensar)
  • No le teme a las cosas peligrosas, pero es muy temeroso de las cosas inofensivas
  • Es violento
  • Tiene rabietas con frecuencia o se lastima a sí mismo, como golpearse la cabeza o morderse
  • Tiene distintos hábitos de comidas o para dormir. Algunos niños con el TEA tal vez coman unos pocos alimentos. Otros pueden querer cosas no comestibles, como tierra o piedras. Este tipo de problema de la alimentación se llama “pica”.

¿Qué es el monitoreo del desarrollo?

En cada visita de rutina del niño, el profesional de la salud de su bebé busca retrasos o problemas del desarrollo y habla con usted sobre las inquietudes que tenga sobre el desarrollo de su bebé. A eso se lo llama monitoreo o vigilancia del desarrollo. El profesional monitorea (chequea) a su hijo desde bebé hasta la edad escolar e incluso más adelante en la vida si tiene problemas con las habilidades sociales, de aprendizaje o del comportamiento. Si su bebé tiene problemas que surgen durante el monitoreo del desarrollo, necesitará una evaluación del desarrollo.

¿Qué es la evaluación del desarrollo?

La evaluación del desarrollo es una prueba corta que verifica si el niño está aprendiendo las habilidades básicas cuando debería o si hay retrasos. Durante la evaluación del desarrollo, el profesional de su bebé realiza un chequeo breve para ver si hay señales de problemas. Tal vez le haga algunas preguntas a usted o quizás hable y juegue con su bebé para ver cómo juega, aprende, habla, se comporta y se mueve. Un retraso en cualquiera de esas áreas podría ser una señal de problema. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda chequear a todos los niños durante las visitas de rutina para ver si tienen retrasos del desarrollo y discapacidades a estas edades: 

  • 9 meses
  • 18 meses
  • 24 o 30 meses

Si el profesional de su bebé no realiza este tipo de evaluación del desarrollo, puede pedirle que lo haga. Algunos bebés pueden necesitar una evaluación extra si corren un alto riesgo de tener problemas del desarrollo porque nacieron prematuramente o con bajo peso al nacer (menos de 5 libras, 8 onzas) o por otros motivos, como tener un hermano o una hermana con los trastornos del espectro autista. Si el profesional cree que su bebé puede tener el TEA, necesitará una evaluación completa antes de poder dar un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el trastorno del espectro autista?

Su hijo será evaluado por varios profesionales de la salud para ayudar a diagnosticar el TEA. Esos profesionales incluyen: 

  • Pediatra especialista en desarrollo. Es un pediatra con capacitación especial en el desarrollo infantil y en el cuidado de niños con necesidades especiales.
  • Neurólogo de niños. Es un médico que trata el cerebro, la columna vertebral y los nervios en los niños.
  • Psiquiatra o psicólogo de niños. Son profesionales de salud mental que tienen capacitación especial para atender niños con problemas emocionales o de salud mental.
  • Terapeuta ocupacional. Es un especialista que ayuda a la gente a aprender a realizar las actividades diarias. En el caso de los niños puede ser aprender a cepillarse los dientes, vestirse, ponerse los zapatos o aprender a usar el lápiz.
  • Fisioterapeuta. Es un especialista que crea programas de ejercicio para ayudar a mejorar la fuerza y el movimiento.
  • Terapeuta del habla. Es un especialista que ayuda a la gente con los problemas del habla y lenguaje.

Para evaluar a su hijo, los profesionales pueden: 

  • Hablar con usted sobre el historial de salud y desarrollo de su hijo
  • Observar a su hijo cuando juega e interactúa con usted
  • Hacerle a su hijo un examen físico y una prueba de la audición. Se debe hacer una prueba de la audición a todos los niños con retrasos del habla o posible TEA.
  • Chequear las habilidades del desarrollo de su hijo, incluidas las habilidades motrices (del movimiento), habilidades del lenguaje, habilidades sociales y habilidades cognoscitivas. Las habilidades motrices incluyen caminar y escribir. Las habilidades cognoscitivas son las destrezas de aprendizaje, razonamiento y resolución de problemas. El niño puede tener el TEA si sus habilidades sociales y del lenguaje son mucho más débiles que sus habilidades motrices y cognoscitivas.
  • Evaluar las habilidades del lenguaje de su hijo chequeando el habla, la pronunciación (la manera en que se dicen las palabras) y cómo sigue las normas sociales del lenguaje (como usar expresiones faciales y contacto visual o turnarse al conversar)

El profesional de su hijo puede usar pruebas médicas para ver si el niño tiene una condición médica con señales y síntomas similares al trastorno del espectro autista. Estas incluyen: 

  • Pruebas genéticas para detectar condiciones como el síndrome del cromosoma X frágil o el síndrome de Rett. El síndrome de Rett es una condición genética poco común que afecta mayormente a las niñas y causa problemas en el desarrollo y el sistema nervioso (cerebro, columna vertebral y nervios).
  • Pruebas para chequear los niveles de plomo en la sangre de su hijo. Los niveles elevados de plomo pueden causar problemas graves, como daño cerebral y retrasos del desarrollo.
  • Electroencefalograma (EEG) o imagen de resonancia magnética (MRI). El EEG registra la actividad eléctrica del cerebro de su bebé. La prueba MRI usa ondas de radio e imanes para tomar una imagen del cerebro de su bebé.
  • Pruebas para detectar trastornos del metabolismo. Esas son condiciones de salud que afectan el metabolismo del cuerpo. El metabolismo es la forma en que el cuerpo convierte los alimentos en la energía que necesita para respirar, digerir alimentos y crecer. Pueden causar discapacidades intelectuales y del desarrollo.

¿Cómo se trata el trastorno del espectro autista?

El TEA no tiene cura. Pero algunos niños pueden desenvolverse bien cuando se los trata lo antes posible. Además de los servicios de intervención temprana, los niños con el TEA pueden necesitar otros tipos de tratamiento, incluyendo:

Medicamentos. Si bien los medicamentos no pueden curar el trastorno del espectro autista, ciertos medicamentos pueden ayudar a algunos niños a funcionar mejor. Aunque cada niño con el TEA es totalmente distinto de otros, hable con su profesional de la salud para ver si algún medicamento puede surtir efecto para su hijo.

Opciones y tratamientos del comportamiento y la comunicación. Estas incluyen: 

  • El análisis conductual aplicado (ABA, por sus siglas en inglés). Es un método de tratamiento que incentiva las conductas positivas y desalienta las negativas para ayudar al niño a mejorar ciertas habilidades. Durante el ABA, el terapeuta le pide al niño que haga algo y consigue una respuesta (conducta) del niño. Si el niño responde con la conducta correcta, se lo recompensa, por ejemplo, con un juguete o un dulce. Los profesionales controlan y miden el progreso del niño. Los profesionales y los terapeutas de muchas escuelas y clínicas usan análisis conductual aplicado. Hay distintos tipos de ABA.
  • Modelo basado en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones (DIR o "tiempo de suelo"). Este tipo de terapia ayuda el niño a entender sentimientos y a establecer relaciones con las personas que lo cuidan. También se enfoca en cómo el niño reacciona a lo que ve, oye y huele. Esta terapia se realiza en el suelo al nivel del niño. Los niños juegan con los terapeutas y los padres para ayudar a desarrollar sus habilidades y relaciones.
  • Terapia ocupacional. Ayuda al niño a aprender habilidades como vestirse, comer, bañarse y relacionarse con la gente.
  • Terapia de integración sensorial. Es un tipo de terapia ocupacional que ayuda al niño a controlar la información sensorial, como lo que ve, oye y huele. Puede ser útil para el niño a quien le molestan ciertos sonidos o a quien no le gusta que lo toquen. También puede ayudar con los problemas de alimentación.
  • Terapia del habla y del lenguaje. Ayuda al niño a aprender habilidades de comunicación, como entender el lenguaje y poder expresarse con el habla. Los terapeutas suelen usar tableros de imágenes y gestos para ayudar al niño a desarrollar esas habilidades.
  • Sistema de comunicación con intercambio de imágenes (PECS, por sus siglas en inglés). Utiliza imágenes o símbolos para enseñar habilidades de comunicación. Los niños aprenden a usar los símbolos ilustrados para hacer y contestar preguntas y mantener una conversación.
  • Tratamiento y educación de niños autistas y con impedimentos relacionados con la comunicación (TEACCH, por sus siglas en inglés). TEACCH utiliza indicaciones visuales para enseñar habilidades. Por ejemplo, las tarjetas de imágenes pueden ayudar a enseñar al niño a vestirse, al dividir la información en pequeños pasos.

Medicina alternativa y complementaria. Para ayudar a controlar o aliviar los síntomas del trastorno del espectro autista, algunos padres y profesionales utilizan tratamientos distintos de lo que recomendaría típicamente un pediatra. Se los conoce como medicina alternativa y complementaria (CAM, por sus siglas en inglés).

Las dietas especiales son un tipo de medicina alternativa y complementaria para los niños con el TEA, pero no hay suficientes investigaciones para recomendarlas. Esas dietas se basan en la idea de que las alergias a los alimentos, las sensibilidades a los alimentos o no obtener suficientes vitaminas y minerales de los alimentos pueden causar señales y síntomas del TEA. La alergia alimentaria sucede cuando usted tiene una respuesta anormal a un alimento porque desencadena el sistema inmunitario del cuerpo. Los síntomas de una alergia alimentaria incluyen urticaria, sarpullido, picazón o hinchazón en la boca. La sensibilidad alimentaria sucede cuando usted no se siente bien o tiene una reacción menor después de comer un alimento. La sensibilidad es menos seria que la alergia. Los síntomas de la sensibilidad alimentaria pueden incluir retorcijones o dolor de estómago. Algunos padres creen que los cambios en la alimentación pueden crear una diferencia en la forma en que su hijo actúa o se siente. Hable con su profesional de la salud de su hijo antes de cambiar los alimentos que come.

Otros tratamientos de la medicina alternativa y complementaria no se han estudiado y pueden ser peligrosos. Antes de comenzar cualquier tratamiento, hable con el profesional de su hijo.

¿Qué causa el trastorno del espectro autista?

No se conocen todas las causas del TEA. La investigación sugiere que el TEA puede manifestarse en el niño alrededor del momento del nacimiento, ya sea antes, durante o inmediatamente después. Se necesitan más investigaciones, pero estos factores pueden intervenir: 

  • Tener complicaciones en el embarazo. Algunas investigaciones demuestran que puede haber una relación entre el TEA y las complicaciones del embarazo que dan lugar al bajo peso al nacer, al nacimiento prematuro o a la cesárea.
  • Tomar ciertos medicamentos recetados, como ácido valproico o talidomida, durante el embarazo. Tomar esos medicamentos durante el embarazo se ha asociado con un mayor riesgo de tener un bebé con el trastorno del espectro autista.
  • Padres de mayor edad. Los bebés que nacen de padres de mayor edad corren más riesgo de tener el TEA.
  • Tener genes relacionados con el TEA. Los investigadores están estudiando una serie de genes que pueden estar vinculados al TEA. El gen es una parte de las células de su cuerpo que guarda instrucciones sobre la forma en que su cuerpo crece y funciona. Los genes se transmiten de padres a hijos. Los niños con un hermano o hermana con el TEA corren más riesgo de tener este trastorno.
  • Tener una condición genética o anomalías cromosómicas. Una condición genética es causada por un gen que ha cambiado de su forma normal. El gen puede cambiar por sí solo o el gen cambiado puede transmitirse de padres a hijos. El trastorno del espectro autista sucede con más frecuencia en niños que también tienen ciertas condiciones genéticas o cromosómicas, como el síndrome del cromosoma X frágil o la esclerosis tuberosa. El síndrome del cromosoma X frágil es una condición que sucede cuando el cuerpo no puede producir suficiente cantidad de una proteína necesaria para que el cerebro crezca y se desarrolle. La esclerosis tuberosa es una condición genética poco común que hace que crezcan tumores en el cerebro y otros órganos.

¿Causan las vacunas el trastorno del espectro autista?

No. Las vacunas que se le dan a su bebé no causan autismo. Es posible que haya oído hablar de las vacunas que contienen timerosal, una sustancia química que tiene mercurio. Las investigaciones demuestran que el timerosal de las vacunas no causa autismo. El timerosal ya no se usa en las vacunas, salvo en algunas vacunas con la influenza. Pero usted puede conseguir la vacuna contra la influenza sin timerosal para su hijo si lo desea. Si necesita más información, hable con el profesional de la salud de su bebé.

Para más información

Revisado en marzo de 2015